Padre Rico, Padre Pobre – Robert Kiyosaki

Padre rico padre pobre

No trabajes para ganar dinero, deja que el dinero trabaje para ti.

Este libro, convertido en el gran best seller de los libros de economía y finanzas, ha llevado a su autor, Robert T. Kiyosaki, a ser uno de los más valorados gurús de economía, con millones de seguidores y detractores a su espalda.
Es el paradigma del “hazte rico escribiendo libros sobre cómo hacerse rico”, pero en “Padre Rico, Padre Pobre” no encontrarás un manual inútil con métodos que no funcionan para alcanzar la independencia financiera, sino que te plantea un cambio de modelo y estar abierto a una nueva forma de pensar. Te explicará muy acertadamente porque la clase media y baja se mantiene en esos estamentos y la clase alta es cada vez más y más rica.
Comprenderás de una manera bastante directa que si sigues haciendo lo mismo que todo el mundo jamás serás alguien sobresaliente y que si cada día haces exactamente igual que el anterior seguirás en “la carrera de la rata”, como ese hamster que subido a su rueda no para de correr para acabar en el mismo sitio.

La carrera de la rata

¡¡ESCAPA!! No te dejes atrapar por lo que el Estado tiene preparado para ti. Eso es lo que al sistema le conviene, pero queda muy lejos de ser lo que te conviene a ti. Olvida ese cuento tan repetido de estudiar duro para tener un trabajo seguro y estable, trabajar durante 45 años en un empleo que te aburra profundamente pero esté bien pagado para que puedas tener una buena pensión y educar a tus hijos para que hagan lo mismo.
No, eso no es la vida. Hay otra forma de hacerlo y es la que vengo a enseñarte. Si tienes este pensamiento arcaico seguramente esta entrada te molestará. Ese es el primer paso para remover tu conciencia y que empieces a adaptar tu pensamiento a lo que tu yo interior lucha por manifestarte. Te dejo que despotriques, que me insultes, que me intentes hacer ver lo idealista que soy y lo equivocado que estoy. Te doy permiso, con la esperanza de que dentro de unos años vuelvas por aquí y digas “Me alegra ver que ya no pienso lo mismo que te dije hace años…”.

Vamos con el resumen:

Recibir una buena educación y sacar buenas notas ya no constituye una garantía para el éxito, y nadie parece haberse dado cuenta de ello.

Hoy en día trabajamos para los dueños de una compañía, para el gobierno al que pagamos impuestos y para los bancos a los que pagamos una hipoteca y tarjetas de crédito.
Los niños pasan varios años en un sistema educativo anticuado, estudiando materias que nunca pondrán en práctica y preparándose para un mundo que ya no existe.

El consejo más peligroso que puede darse a un hijo es “ve a la escuela, saca buenas notas y busca un trabajo seguro”. Si quieres que tus hijos tengan un futuro financiero seguro, no pueden jugar de acuerdo con las reglas antiguas.
La educación es la clave del éxito, pero las habilidades financieras y de comunicación son tan importantes como las escolares.

En estos tiempos tan cambiantes, necesitamos como padres estar abiertos a ideas nuevas y atrevidas. Animar a nuestros hijos a que se conviertan en empleados es lo mismo que aconsejarles que paguen más impuestos y condenarles a que les queden pocas esperanzas, o ninguna, de cobrar una pensión.
La mayoría de familias trabajan de enero a junio para el gobierno, tan sólo para cubrir sus impuestos. Hacen falta nuevas ideas.

¿Qué le puede decir un padre pobre a su hijo acerca del dinero?
Seguramente: “Quédate en la escuela y estudia”. El hijo tendrá una mentalidad y una programación financiera correspondientes a una persona pobre. Cambia el “No puedo comprarlo” por “¿Cómo puedo comprarlo?”. La primera nos deja al margen, mientras la otra nos obliga a pensar. Tu cerebro se pone a trabajar.

Pensamiento rico / pobre

 

Yo no trabajo para ganar dinero. El dinero trabaja para mí.

“Dos caminos se bifurcaban en el bosque. Yo tomé el menos transitado y eso marcó la diferencia.” Robert Frost.

Estas 6 lecciones te guiarán para ayudarte a ti y a tus hijos a enriqueceros, independientemente de lo que ocurra en un mundo en constante cambio e incertidumbre:

Lección 1: Los ricos no trabajan por dinero.

La vida es la mejor maestra. La mayor parte del tiempo, la vida no te habla. Sólo te empuja de un lugar a otro. Con cada empujón te dice “Despierta, hay algo que quiero que aprendas”.
Si aprendes las lecciones de la vida, te irá bien. Si no, la vida simplemente continuará empujándote de aquí para allá.
Algunos simplemente se dejan llevar de un lado a otro. Otros se enfadan y devuelven el empujón.

Deja de echar la culpa a los demás y pensar que son el problema. Si te das cuenta de que tú eres el problema, entonces debes cambiar, aprender algo y hacerte más sabio. La mayoría de la gente quiere que todos los demás cambien, excepto ellos mismos, pero es más fácil que tú cambies a conseguir que cambien todos los demás.

El verdadero aprendizaje exige energía, pasión, un deseo ferviente. En lo que se refiere al dinero, la mayoría de las personas quieren jugar a lo seguro y sentirse seguras. Así que la pasión no les guía. Lo hace el miedo, por eso aceptan un trabajo con un sueldo bajo.

Casi todos trabajan muy duro a cambio de poco dinero. Se aferran a la ilusión de la seguridad en el empleo, esperan con ansia sus 4 semanas de vacaciones cada año y una miserable pensión tras 45 años de trabajo. La mayoría de las personas no se dan cuenta de que están metidas en una trampa.

Prácticamente todas las personas tienen un precio, debido al miedo y la codicia. El miedo a quedarnos sin dinero nos motiva a trabajar duro y la codicia nos hace pensar en todas las cosas maravillosas que el dinero puede comprar. Así establecemos una rutina: Levantarse, ir a trabajar, pagar las cuentas, levantarse, ir a trabajar…

El dinero dirige nuestras vidas, pero nos negamos a decir la verdad: El dinero controla nuestras emociones y, por lo tanto, nuestras almas.

Muchas personas dicen que no les interesa el dinero. Sin embargo, trabajan durante 8 horas diarias. Eso es negarse a reconocer la verdad.
Sé fiel a tus emociones y utiliza tu mente y tu corazón a tu favor y no en tu contra. Un empleo constituye una solución a corto plazo para un problema a largo plazo.

La escuela es muy importante: Aprendes una habilidad o profesión y te conviertes en un miembro que aporta algo a la sociedad. Cada cultura necesita maestros, doctores, artistas, cocineros, hombres de negocios, policías, bomberos, soldados… Las escuelas nos capacitan para que nuestra cultura crezca y florezca.

Desafortunadamente, para muchas personas la escuela es el fin, no el principio. Puede parecer cruel, pero pasar tu vida con miedo, sin explorar tus sueños, trabajando duro para ganar dinero pensando que éste te hará feliz, también es cruel. Despertar en mitad de la noche, aterrado por las deudas, es una forma horrible de vivir. Vivir tu vida en función de la cantidad que aparece en tu nómina, no es realmente vivir. Pensar que un empleo te hará sentir seguro es mentirte a ti mismo. Es la trampa que debes evitar: No dejes que el dinero gobierne tu vida.

En vez de reaccionar a nuestras emociones (miedo, codicia…), deberemos elegir nuestros pensamientos para enfrentarnos a nuestra mente.
El dinero es una ilusión, que los miedicas y codiciosos mantienen como real. La riqueza es una invención. Sólo gracias a la ignorancia de la masa, el castillo de naipes se mantiene en pie.

Lección 2: ¿Por qué debemos aprender educación financiera?

La independencia financiera no significa que no trabajemos, sino que elegimos cuándo y cómo hacerlo, porque de todas maneras nuestra riqueza seguirá creciendo año a año por encima de la inflación.
Esta llegará el día que nuestros activos generen ingresos pasivos suficientes como para que nuestros ingresos sean mayores a nuestros gastos.

La riqueza más importante de una persona es su educación. Por ello debemos estar preparados para ser flexibles, mantener la mente abierta y aprender de los cambios.
Debes aprender la diferencia entre activos y pasivos, y adquirir los primeros. Las clases medias y pobre sólo adquieren pasivos (coche, casa, televisión…), pero piensan que son activos.
Los activos ponen dinero en tu bolsillo y los pasivos lo sacan.

El miedo a ser diferentes nos impide muchas veces buscar nuevas formas de resolver nuestros problemas. Seguimos a la multitud y acabamos con los mismos problemas financieros que todo el mundo. Necesitaremos actuar de forma coherente con nuestra sabiduría interior, en lugar de obedecer a nuestros miedos.

Las emociones fuertes tienden a disminuir nuestra inteligencia financiera.
Por ejemplo, la mayoría de las personas trabajan durante toda su vida para pagar una vivienda de la que nunca serán dueños.
Los ricos se hacen cada vez más ricos porque sus ingresos son mayores a sus gastos, y reinvierten las ganancias en más activos que les generen ingresos.
La clase media, en cambio, incrementa sus gastos al mismo ritmo que crecen sus sueldos. El lugar de invertir en activos lo gastan todo antes de cobrar una nueva nómina. Como mucho confían su dinero al gestor de su banco, que le recomendará productos “seguros” que sólo benefician al banco. Creen que evitan el riesgo confiando en un profesional, pero lo cierto es que carecer de educación financiera es realmente arriesgado.

Cuando nuestra única fuente de ingresos es una nómina, dependemos completamente de nuestro jefe y eso si que es arriesgado.
Si haces lo mismo que las masas:
– Trabajas para otro: haces que el dueño o los accionistas de una empresa se hagan más ricos.
– Trabajas para el gobierno: dedicas la mitad de tu jornada laboral en pagar impuestos.
– Trabajas para el banco: Tu segundo gasto más importante, tras los impuestos, son la hipoteca y la tarjeta de crédito.

La riqueza es la capacidad para sobrevivir en el futuro sin necesidad de trabajar. Si dejas de trabajar hoy ¿cuántos días sobrevivirías?
Debes tener activos que generen ingresos suficientes para cubrir tus gastos. Si deseas incrementar tus gastos, deberás aumentar primero tus activos para generar más ingresos.
Reinvirtiendo tus ganancias mes a mes, aumentarás exponencialmente tus ingresos y serás cada vez más rico.

Lección 3: Crea tu propio negocio.

Muchas personas pasan su vida cuidando el negocio de otro y haciendo a esa persona rica, y al acabar su vida laboral en muchas ocasiones no les queda nada.
Atiende tu propio negocio y empieza a crear activos. Mis favoritos son:
1. Negocios que no requieren tu presencia. Eres el dueño, pero los manejan y dirigen otras personas. Si trabajas allí no es un negocio, sino un empleo.
2. Acciones de empresas.
3. Obligaciones de empresas.
4. Fondos mutualistas.
5. Bienes raices que generen ingresos.
6. Pagarés.

Cuando un € ingresa en tu columna de activos se convierte en tu empleado: El dinero trabaja para ti, y lo hace las 24 horas del día. Así que nunca dejes salir un € de tu columna de activos.

Lección 4: Los impuestos y el poder de las corporaciones.

Los ricos no pagan impuestos. Son la clase media quienes mantienen a los pobres. Por mucho que la masa grite que quiten dinero a los ricos, estos siempre encontrarán la manera de pagar pocos impuestos (o ninguno). Las corporaciones protegen a los ricos, pagando muchos menos impuestos que un individuo a título personal.

Cualquier empleado paga sus impuestos antes incluso de recibir un sueldo, no tiene escapatoria. Sin embargo los ricos contratan abogados y contables astutos, convencen a políticos para que cambien leyes o que creen lagunas legales. Tienen los recursos para que se hagan los cambios y excepciones.

El conocimiento es poder, sin él, el mundo te empujará de un lado a otro. Si trabajas para ganar dinero, das el poder a tu jefe. Si tu dinero trabaja para ti, tu conservas y controlas el poder.

Si conoces la ley y la forma en que funciona el Estado, es difícil que te intimiden. Pagar buenos contables y abogados es mucho más barato que pagar el máximo de impuestos.

Lección 5: Los ricos inventan el dinero.

La mayoría de las personas, cuando se trata del dinero, prefieren jugar a lo seguro ¿Por qué correr riesgos? ¿Por qué molestarme en desarrollar mi coeficiente intelectual financiero? Muy simple: Para tener más opciones. Prefiero dar la bienvenida a los cambios que temerles. Esta es la época más emocionante para vivir.

Hace 300 años la riqueza estaba en quien poseía tierras, más tarde en quien poseía las fábricas y hoy en día está en quien posee la información. El “problema” es que la información viaja por todo el mundo a la velocidad de la luz.

Hoy en día mucha gente se hace rica gracias a sus ideas o acuerdos.
Pocas personas se dan cuenta de que la suerte se crea y que el dinero no es real, sino lo que hemos acordado que sea.

Bienvenido a la era en que los humanos trabajan con sus mentes y no con sus cuerpos. Invierte en tu inteligencia financiera para desarrollar tu activo más poderoso.
El mundo siempre está ofreciéndote “la oportunidad de tu vida”, cada día, pero a menudo no la vemos. Y cuanto más cambie el mundo y la tecnología, más oportunidades se presentarán.

Las grandes oportunidades no se ven con los ojos, sino con la mente. La mayoría de la gente no se enriquece porque no ha sido capacitada para reconocer las oportunidades que tienen frente a ellos.
Recuerda que lo importante es divertirse y esto es sólo un juego. En ocasiones ganarás y otras veces aprenderás.

En la escuela nos dicen que los errores son malos y nos castigan cuando los cometemos. Sin embargo los humanos aprendemos de los errores. Si nunca nos cayéramos, no sabríamos caminar.
El fracaso forma parte del éxito, la gente que evita el fracaso también evita el éxito.
Lo que sabes es tu mayor riqueza y lo que desconoces tu riesgo más grande. El riesgo siempre existe, así que aprende a manejarlo en lugar de evitarlo y rodéate de personas más inteligentes que tú.
Escoge sabiamente a tus consejeros para multiplicar tu potencial.

Lección 6: Trabaja para aprender, no para ganar dinero.

El mundo está lleno de personas inteligentes, con talento y bien educadas, que ganan muy poco dinero.
Yo soy un escritor muy malo, pero soy un experto en ventas y así he logrado convertirme en un escritor de best-sellers.
La mayoría de la gente sólo necesita aprender una habilidad más para disparar sus ingresos exponencialmente. Si combinas estas 5 habilidades te será mucho más sencillo ganar dinero: contabilidad, legislación, mercadotecnia, ventas e inversión.
Toma cursos sobre publicidad y ventas. Aprende a comunicarte como las empresas de marketing más exitosas y tus ingresos se dispararán.

Mi primer libro se llamó “Si usted desea ser rico y feliz, no vaya a la escuela”, pero el editor quería llamarlo “La economía de la educación”. Si hubiera hecho caso al editor no habría vendido ningún libro, pero el título generó controversia, obtuve muchísima publicidad y me llevó a cientos de programas de radio y televisión.
Mucha gente pensó que yo era un farsante, pero el libro se vendió muchísimo.

Desde pequeño intenté trabajar en diferentes ámbitos para intentar aprender un poco de muchas cosas (contabilidad, ventas, inversión, mercadotecnia, peón, obrero, banca, abogacía, bolsa…).
La mayoría de los trabajadores se centra en trabajar por un salario y los beneficios a corto plazo.
Existe una teoría que dice que “los trabajadores trabajan justo lo suficiente para no ser despedidos y los dueños pagan justo lo suficiente para que los trabajadores no dimitan”.

Deberíamos buscar trabajo por lo que podamos aprender y no según el salario. Por ejemplo, podríamos unirnos a una compañía multinivel para aprender habilidades en ventas, ya que algunas de estas compañías tienen excelentes programas de capacitación que ayudan a que las personas superen sus miedos al fracaso y al rechazo. La educación es más valiosa que el dinero a largo plazo.

Ser el mejor no siempre es suficiente: ¿Sabes cocinar una hamburguesa mejor que la de Mac Donald´s? Seguro que si. Entonces ¿cómo es que ellos ganan mucho más dinero que tú?
Mac Donald´s tienen un sistema de negocio excelente y un marketing extraordinario. La razón porque muchas personas son pobres es que se centran en hacer una hamburguesa mejor, pero no tienen ni idea de cómo venderla.

La capacidad para vender y comunicarte con otro ser humano constituye la base del éxito personal. Las habilidades de comunicación, como escribir, hablar y negociar, son cruciales.
Cuanto mejor seas para comunicarte, negociar y manejar tu miedo al rechazo, más fácil te resultará la vida.

 

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Padre Rico, Padre Pobre – Robert Kiyosaki
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Un comentario

  1. 11 diciembre, 2015
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    Me ha gustado mucho este libro, gracias Fernando por este articulo! 🙂 perdona a mi espanol, soy portuguesa 😉 contenta de haber conectado contigo en Twitter! hasta!

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