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Las mejores técnicas del budismo explicadas de manera sencilla para ponerlas en práctica hoy mismo.

El monje que vendió su Ferrari

“Los sueños de los grandes soñadores jamás llegan a cumplirse. Siempre son superados” Alfred Lord Whitehead.

La mayoría de la gente vive en un círculo muy restringido de sus posibilidades. Todos nosotros tenemos reservas de vida en las que ni siquiera soñamos.
Por eso debemos aprender a cuidar nuestra mente, nutrirla y cultivarla como si fuera un fértil jardín. Florecerá más allá de tus expectativas. En cambio si dejas que la maleza arraigue, nunca alcanzaremos la paz de espíritu y la armonía interna.

Las preocupaciones privan a la mente de parte de su poder. No puedes, ni debes, permitirte el lujo de introducir pensamientos negativos en ella. Las personas más alegres, dinámicas y satisfechas de este mundo adoptan un paradigma positivo acerca de la vida y de cuanto les rodea.

En un día normal la persona promedio tiene unos sesenta mil pensamientos y el 99% son exactamente iguales que el día anterior.
En su mayoría, además, son cosas negativas. En lugar de concentrarnos en las cosas buenas y pensar en cómo hacer que todo sea mejor, somos cautivos de nuestro pasado.

Administrar la mente es administrar la vida.
Cuando te dedicas a transformar tu mundo interior, tu vida pasa rápidamente del reino de lo ordinario a lo extraordinario.
No existe lo que llamamos realidad objetiva o “mundo real”. No existen los absolutos. El rostro de tu peor enemigo puede ser el de mi mejor amigo. Algo que parece una tragedia para alguien puede contener la semilla de una gran oportunidad para otro. Lo que separa a las personas alegres de las desdichadas es la forma de interpretar y procesar las circunstancias de la vida.

Cuando consigues arraigar el hábito de buscar lo positivo en cada circunstancia, tu vida pasa a dimensiones superiores.
Todo éxito comienza en los pensamientos que introduces en tu mente cada día de tu vida. El mundo exterior sólo refleja tu mundo interior.

Si controlas tus pensamientos y la manera de reaccionar a los acontecimientos de la vida, empiezas a construir tu destino.
No juzgues los hechos como positivos o negativos. Limítate a experimentarlos, festejarlos y aprender de ellos. La mayoría de la gente ha sacado lo mejor de sí misma a través de las experiencias más difíciles.

Debes condicionar tu mente para traducir cada acontecimiento en positivo y desterrar, para siempre, las preocupaciones.
Empieza a vivir de tu imaginación, no de tus recuerdos. Las cosas son creadas dos veces: primero en el taller de tu mente y después en la realidad.
Olvida el pasado y atrévete a soñar que eres más que la suma de tus actuales circunstancias.

“Cuando te inspira un objetivo importante todos tus pensamientos rompen sus ataduras. Superas tus límites y ves un mundo nuevo y maravilloso.” Panjali.

La mente es un magnífico criado, pero un amo terrible. Si sólo piensas cosas negativas es porque no te has dedicado a entrenar la mente hacia el pensamiento positivo. La mente es como cualquier músculo, si no la utilizas se atrofia y si la dejas funcionando en automático acabará dominándote.

El secreto para entrenar tu mente y aprender a se feliz es muy sencillo: averigua qué es lo que te gusta hacer y dirige todas tus energías en esa dirección. Persigue tu pasión, dedícate a aquello en lo que te sientas realizado. Te doy una pista: esta vocación casi siempre trata de servir a los demás o ayudarles en algún sentido. Si no piensas que estás aportando algo realmente bueno al planeta, te será mucho más complicado sentirte realizado.

“El éxito, como la felicidad, no debe perseguirse, sino seguirse. Y eso sólo es posible como efecto secundario de la dedicación personal a una causa mayor que uno mismo.” Victor Frankl.

Descubre cuál es la misión de tu vida y despertarás cada mañana con una reserva ilimitada de energía y entusiasmo. Todos tus pensamientos estarán concentrados en tu objetivo. No tendrás tiempo para perder el tiempo. El poder de la mente no se malgastará en pensamientos insignificantes y limitantes.

Para ello, debes empezar a correr riesgos y tomar el camino menos trillado. La gente vive dentro de su zona de confort y lo mejor sería traspasar esas fronteras regularmente. Empieza por cosas que siempre has querido hacer, descubre tu verdadera razón de vivir y ten el valor necesario para afrontarlas. Las mejoras diarias producirán resultados duraderos. Reflexiona sobre tu vida a diario y tendrá un profundo impacto en tu calidad de vida.

Te propongo un ejercicio muy sencillo que deberás practicar a diario para empezar a controlar tu mente y dominar tus pensamientos. Al principio te costará permanecer concentrado más de 2 minutos, pero con tiempo y práctica verás mejoras muy pronto:

Técnica El Corazón De La Rosa:
Requiere una rosa fresca y un lugar silencioso.
Empieza mirando el corazón de la rosa, su centro. Fíjate en su color, textura y diseño. Saborea su fragancia y piensa únicamente en el objeto que tienes ante ti. Al principio notarás que otros pensamientos te distraen. Es el síntoma de una mente mal entrenada, pero no te preocupes, porque la cosa mejorará enseguida. Vuelve tu atención al objeto en que estás fijándote, tu mente no tardará en volverse fuerte y disciplinada.
Persiste en este ejercicio cada día empleando cada vez más tiempo en la contemplación de la rosa. Vivimos en un mundo tan frenético que la quietud y el silencio nos resultan extraños e incómodos, pero no debes dejar que el reloj y el calendario te impidan ver que cada momento de la vida es un milagro. Si eres constante, antes de 2 semanas serás capaz de practicar el ejercicio durante 20 minutos sin que tu mente se distraiga en otras cosas.

Otra técnica especialmente útil para librar a la mente de las preocupaciones y demás influencias negativas se basa en El Pensamiento Opuesto: La mente sólo puede pensar en una cosa a la vez. Cuando un pensamiento indeseable ocupe el punto focal de tu mente, sustitúyelo de inmediato por un pensamiento ejemplar.
Piensa lo contrario. Concéntrate en ser alegre y activo. Siente que eres feliz. Mueve tu cuerpo como cuando estás contento y entusiasmado. Siéntate erguido, respira profundamente y dirige el poder de tu mente hacia pensamientos positivos. En cuestión de minutos notarás una clara diferencia en tu estado de ánimo. Si aplicas esta técnica a diario con los pensamientos negativos que acudan a tu mente, en unas semanas estos ya no tendrán ningún poder sobre ella.
Uno debería pensar sólo pensamientos puros, repetir afirmaciones positivas (mantras), leer libros ricos en sabiduría y asegurarse siempre de estar en compañía de personas esclarecidas.

Cuando consigas ponerte “a dieta” de pensamientos negativos será el momento ideal para empezar a ser la persona que quieres ser. Para eso tengo otra técnica que te vendrá muy bien…

Técnica de La Visualización Creativa:

Todo es creado dos veces, primero en la mente y luego en la realidad. Imagina tus sueños convertidos en realidad. Si deseas cultivar tu disciplina, imagínate a ti mismo levantándote al alba, realizando un riguroso régimen o pasando días enteros en silencio para robustecer tu fuerza de voluntad. Si lo que buscas es más alegría imagínate riendo cada vez que te encuentras con un amigo. Si deseas coraje, te imaginarás actuando con determinación en un momento de crisis.
Al cabo de unos meses te convertirás en la persona que mentalmente habías deseado ser. La mente funciona con imágenes y estas afectan al modo en que uno siente y actúa. Lo que te diga tu imagen mental será como una profecía que se acabará convirtiendo en realidad.

Esta técnica se conoce como el “efecto Pigmalión” (o profecía autocumplida) y debes utilizarla a tu favor. Si piensas que puedes hacerlo, lo conseguirás. Si piensas que no puedes hacerlo, nunca lo conseguirás. Lo que crees, lo creas.
Cuando pasas imágenes inspiradoras e imaginativas por la pantalla de tu mente, cosas maravillosas empiezan a suceder en tu vida. Debes emplear un rato cada día para practicar la visualización creativa imaginándote cómo te gustaría ser.

Cierra los ojos, respira varias veces profundamente. Pasados dos o tres minutos empezarás a sentirte más relajado. Luego, visualiza imágenes mentales de todo lo que quieres ser, tener y alcanzar en la vida.
La magia de la visualización puede ser utilizada para ser más eficaz, para reforzar tus relaciones, desarrollarte espiritualmente y prácticamente para todo lo que se te ocurra. Tu mente atraerá hacia tu vida aquello que deseas conseguir. Si existe alguna merma en tu vida es porque hay una merma en tus pensamientos. Pon imágenes maravillosas en los ojos de tu mente.

“No hay nada noble en ser superior a otra personas. La verdadera nobleza radica en ser superior a tu antiguo yo.”

No te preocupes de las opiniones ajenas cuando sepas que estás haciendo lo correcto. No caigas en el hábito de medir tu propia valía en función de la valía de los demás. Cada segundo que inviertes pensando en los sueños de otro, te estás apartando de los tuyos.

Deberías dedicar tu vida a ayudar a otros. Mientras te afanas en mejorar las vidas ajenas, la tuya propia se eleva a las más altas dimensiones (de igual manera que cuando piensas en destruir a los demás te destruyes a ti mismo). El que más sirve, más cosecha, emocional, física, mental y espiritualmente. Este es el camino hacia la paz interior y la realización exterior. La gente que estudia a los demás es sabia y la que se estudia a sí misma es esclarecida.

El propósito de la vida es una vida con propósito. Los verdaderamente esclarecidos saben lo que quieren obtener de la vida, definiendo muy bien sus prioridades y sabiendo hacia donde se mueven.
La felicidad está en la realización y esta se consigue trabajando constantemente para alcanzar nuestros objetivos y avanzando en la dirección que nos hemos fijado.

Cuando uno sabe con claridad qué objetivos desea alcanzar en el curso de su vida al final encuentra la alegría eterna. Has de saber cuál es el propósito de tu vida y actuar en consecuencia. Cada uno de nosotros tiene una misión heroica aquí en la tierra. A todos se nos ha concedido una serie única de dones y talentos que nos permitirán realizar nuestra tarea terrenal. La clave está en descubrir ese elemento.

Reflexiona sobre tus objetivos y toma medidas para conseguirlos. Dedica al menos 10 minutos al mes en escribir cuáles son tus metas y pensar en el significado de tu vida. Fíjate objetivos para cambiar radicalmente tu vida.
Anota tus deseos y objetivos en un papel y acabarás dirigiendo tus pensamientos hacia ellos, ignorando pensamientos limitantes que ocupan tu mente a diario. Concentra tu energía mental en descubrirte a ti mismo. Aprende en qué destacas y qué te hace feliz.

“Estamos hechos y moldeados por lo que amamos.” Goethe.

5 pasos para hacer realidad tu propósito vital:
1º Fórmate una imagen clara del resultado que quieres conseguir.
2º Sométete a presiones positivas (como el compromiso público).
3º Nunca te marques una meta sin fijar un plazo.
4º Realiza tu nuevo comportamiento durante, al menos, 21 días, hasta que se convierta en un hábito.
5º Disfruta del proceso. Un día sin risa o sin amor es un día sin vida.

Invierte tu tiempo en la mejora constante. Fórjate un carácter sólido, desarrolla tu fortaleza mental y vive con coraje. Así tendrás una vida virtuosa, llena de realización, satisfacción y paz interior.
Afánate por mejorar tu cuerpo y tu mente. Nutre tu espíritu. Haz esas cosas que temes. Empieza a vivir con energía desbordante y entusiasmo ilimitado. Sé la persona que sueñas ser. Haz las cosas que siempre has querido hacer y no has hecho porque creías que eras demasiado joven o demasiado viejo, demasiado rico o demasiado pobre. Prepárate a vivir una vida de verdad, plena e intensa. La suerte favorece a las mentes preparadas

Identifica las cosas que te frenan ¿Te da miedo hablar, tienes problemas de relación? ¿Te falta una actitud positiva o necesitas más energía? Haz un inventario de tus fuerzas. Tómate tiempo para reflexionar acerca de que te está impidiendo llevar la vida que realmente te gustaría y podrías llevar.

Cuando hayas identificado tus debilidades, el paso siguiente es afrontarlas con decisión y tratar de resolver tus miedos.
El miedo no es más que un monstruo mental que tú mismo creas, una corriente negativa de conciencia. Ninguna experiencia en sí misma es dolorosa o placentera. Es tu pensamiento quien la hace una cosa u otra.

El miedo es una respuesta condicionada: un hábito arrasador que puede consumir fácilmente toda tu energía, creatividad y espíritu si no estás atento. Cuando el miedo enseña su horrible cabeza, córtasela de cuajo. La mejor manera es hacer precisamente esa cosa que temes.
Busca y destruye todos los miedos que se han colado en tu mente. Con eso aumentarás tu confianza, felicidad y tranquilidad.
Salir de tu zona de confort al principio será incómodo y arriesgado, pero es la manera segura de tener una vida más gozosa.

Te recomiendo que practiques las siguientes técnicas. No son obligatorias, tan solo pruébalas y adopta las que te funcionen mejor:

Los 10 rituales de la vida radiantes:
1. Ritual de la Soledad:
Asegúrate un periodo obligado de paz durante al menos 15 minutos al día. En este rato explorarás el poder curativo del silencio y tratarás de saber quién eres. Experimentarás una intensa sensación de paz interior, bienestar y energía desbordante.
2. Ritual de la Fisicalidad:
Cuida tu cuerpo. Dedica un tiempo cada día a hacer ejercicio. Aprende a respirar de manera más eficiente.
3. Ritual de la Nutrición:
Come alimentos “vivos” (hortalizas, frutas, cereales…). Reduce al máximo la carne roja, que es muy difícil de digerir.
4. Ritual del Saber Abundante:
Lee regularmente y aplica lo aprendido. No leas cualquier cosa que caiga en tus manos, mejor aquellas lecturas que sirvan para perfeccionarte a ti mismo y a la calidad de tu vida.
5. Ritual de la Reflexión Personal:
Conócete a ti mismo. Dedica un tiempo a descubrir tus talentos ocultos. Piensa en lo que haces a lo largo del día y medita sobre lo que te gusta de ti y qué cosas cambiarías. El único modo de mejorar mañana es saber qué has hecho mal hoy. 
6. Ritual del Despertar Anticipado:
Levántate con el sol y empieza bien el día. Duerme menos. No veas las noticias antes de acostarte. Relájate y piensa en cosas positivas para que tu sueño sea más reparador.
7. Ritual de la Música:
Cuando te sientas decaído o cansado pon un poco de música alegre y motivadora, te sentirás mejor al momento. Empieza tu día escuchando música que te haga feliz. 
8. Ritual de la Palabra Hablada:
Recita mantras para mantenerte concentrado y feliz. Eres lo que piensas y te dices a ti mismo. Así que dite continuamente que eres aquello que te gustaría ser: más fuerte, disciplinado, joven, vital, sano, pleno de vida, etc. 
9. Ritual del Carácter Congruente:
Toma medidas para fraguar tu carácter. Haz que tus actos vayan en sintonía con tus principios.
10. Ritual de la Simplicidad:  
Vive una vida sencilla. Concéntrate en tus prioridades y en las actividades que tengan un verdadero sentido. Reduce tus necesidades.

 

Vive con disciplina:

Practica el arte del autodominio. Aumenta tu fuerza de voluntad, ya que ella te permitirá cumplir con los objetivos que te propones y serás fiel a tus principios. No compitas con los demás, compite contigo mismo.

Cuando dominas tu mente, dominas tu vida. Y para ello deberás controlar todos tus pensamientos.
Descarta pensamientos débiles y céntrate en los buenos y positivos. Atraerás a tu vida cosas buenas y positivas. Cuando controles tu mente serás dueño y señor de tu destino.
Repite este mantra: “Soy más de lo que aparento, toda la fuerza y el poder del mundo están en mi interior.”

Visualízate cada día obrando como aquellas personas que más admiras. Haz cada día cosas que no te gustan para ir fortaleciendo tu disciplina.
Rechaza los pensamientos débiles que se hayan colado en el palacio de tu mente; verán que no son bienvenidos y su única opción será marcharse.

El tiempo es tu mercancía más preciada. Se te escurre de las manos como granitos de arena, y ya no vuelve. Usa el tiempo sabiamente para tener una vida más rica y productiva.
Concéntrate en tus prioridades. Define bien qué es lo más importante. Quien fracasa en la planificación, planifica su fracaso.
Anota no sólo los compromisos con los demás sino también tus compromisos contigo mismo: leer, relajarte, escribir, meditar… Serás más productivo con tu tiempo.

Se consciente de que el 80% de tus resultados dependen del 20% de tus acciones. Empieza a eliminar aquellas cosas que no te llevan a nada y ocupan tu tiempo. Céntrate en las actividades de “alto impacto”, aquellas que te acercan rápidamente a tus objetivos.

No dejes que roben tu tiempo. Aprende a decir que no. No descuelgues el teléfono siempre que suene. Cierra tu despacho cuando necesites concentración. La gente valorará más tu tiempo cuando vean que tú lo valoras.

“El mejor momento para plantar un árbol fue hace unos 40 años. El segundo mejor momento es hoy. No malgastes ni un solo minuto de tu vida.”

Hoy puede ser el último día de tu vida y, por tanto, debes aprovecharlo al máximo. Al despertar hazte las preguntas: “¿Qué haría hoy si fuera mi último día? ¿Como trataría a mi familia, a mis amigos e incluso a los desconocidos?” Piensa en la excitación con que vivirás cada momento.

Aporta entusiasmo en todo lo que hagas y céntrate en las cosas importantes que has ido relegando. Fuérzate a hacer más y experimentar más. Utiliza tu energía en ensanchar tus sueños.
Obra como si el fracaso fuera imposible y el éxito estará asegurado.
Borra todo pensamiento de que no lograrás tus objetivos. No seas un prisionero de tu pasado, sino el arquitecto de tu futuro.

Por más grande que sea tu casa o más moderno tu coche, la única cosa que podrás llevarte al final de tu vida es tu conciencia. Escúchala y deja que ella te guíe.

El propósito fundamental de la vida es servir a los demás. Cuando mejoras la vida de los demás, elevas la tuya. Cuando te preocupas por hacer actos bondadosos a diario, desinteresadamente y al azar, tu vida se enriquece y gana significado.

“Al nacer, todo el mundo ríe y tú lloras. Vive de tal manera que al morir el mundo llore mientras tú ríes.”

El secreto de la verdadera felicidad consiste en vivir en el ahora. El pasado ya no está y el futuro es un sol lejano en el horizonte de tu imaginación. El momento que cuenta es el ahora. Aprende a vivir en él, a paladearlo.

La felicidad es un viaje, no un destino. Vive hoy, pues ya no habrá otro día igual a este. No pases tanto tiempo persiguiendo los grandes placeres de la vida mientras descuidas los pequeños. Afloja el ritmo. Disfruta la belleza de todo cuanto te rodea.

Deja de pensar en ganar a lotería o jubilarte. No dejes para más adelante la vida que quieres y vive plenamente el día de hoy.
La felicidad es un viaje, una elección que tú debes hacer. Disfruta el don de la vida y llena tu existencia con las joyas de los actos cotidianos.

Dedica un rato cada día a dar gracias por lo que tienes. La vida no siempre te dará lo que pides, pero si te da lo que necesitas.
Nunca tendrás una segunda oportunidad para vivir con plenitud. Invierte más tiempo en quienes dan sentido a tu vida, deléitate con los momentos especiales, haz lo que siempre has querido hacer.
Empieza a atender a tu alma.

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Y tú ¿qué técnicas y hábitos utilizas para conseguir la vida que quieres? Cuéntamelo en los comentarios.

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